Nueva edición de “La tragedia obrera de Bajo Pisagua, Río Baker, 1906” fue lanzada en el Día Internacional del Libro

Para conmemorar la fecha y brindar espacios de dispersión, junto a la concientización del pasado en la identidad territorial, diversas unidades de la Municipalidad de Aysén configuraron una nutrida agenda.

En plena festividades del Día Internacional del Libro encabezadas por la Biblioteca Pública de Puerto Aysén y la casa edilicia de la comuna, se llevó a cabo el lanzamiento de la tercera edición del libro “La tragedia obrera de Bajo Pisagua, Río Baker, 1906” del antropólogo Mauricio Osorio, ejemplar que aporta nuevos antecedentes a la reconstrucción de la memoria histórica y la reivindicación de las víctimas.

Esta investigación que viene a profundizar y desmitificar mitos, visibiliza la tragedia de principios de siglo XX en que 59 de los más de 200 obreros en faenas forestales perdieron la vida por graves omisiones de la Compañía Explotadora del Baker y el desentendimiento del Estado de Chile pese al temprano aviso al Ministerio del Interior ante el abandono en que se encontraban.

“Investigar sobre lo que ocurrió en 1906 ha sido un viaje de casi 10 años, ha permitido incluso ayudar a familias de descendientes de los trabajadores que quedaron en Bajo Pisagua a reconstruir su propia historia”, manifestó Osorio frente a la ardua y compleja labor ejercida hasta ahora.

Para la reconstrucción de los acontecimientos, el escritor revisó un sinfín de fuentes, entre las que figuran memorias orales y escritas, prensa de la época, documentación oficial e incluso papeles privados para reconstruir los hechos desde la primera publicación del libro en 2015. El cuidadoso cotejo de antecedentes con la participación de otros agentes dio como fruto que la institucionalidad patrimonial declarara Monumento Histórico el lugar en que se encuentran las cruces levantadas por los propios trabajadores a medidas que ocurrían los decesos.

“Está declarado así bajo la ley 17.288 (Ley de Monumentos Nacionales). Hoy al costado del cementerio hay un memorial donde están los nombres de todos los trabajadores que fallecieron en Bajo Pisagua. Entonces el reconocimiento como Sitio de Memoria es un esfuerzo que hay que seguir impulsando y visibilizando”, consignó el investigador.

Frente a esa antesala, el encargado de Cultura, Cristian Torres, sostuvo que lo expuesto por Osorio es un trabajo de preservación para no olvidar los sucesos importantes y reconocerse a través de ellos. “Creo que tenemos una responsabilidad todos los que estamos acá de llevar ese mensaje hacia otras personas, no sólo que lean el libro, sino a que se enteren de este tipo de sucesos históricos de nuestra región como parte del patrimonio y la memoria”.

Respecto a la recepción que contó con la presencia de un público diverso y con la intervención de una pieza musical por estudiantes del Taller de Violín de la Escuela Aysén, el alcalde Julio Uribe Alvarado recalcó lo esencial de extender vínculos con escritores y artistas para abrir los espacios públicos e incentivar las diferentes manifestaciones culturales.

La cultura llama más cultura y eso vamos a seguir potenciándolo al máximo”, indicó el jefe comunal, destacando que la actual administración municipal busca otorgar “tribuna a nuestros escritores para tener una biblioteca que los acoja y dé herramientas para seguir adelante”.

En tanto, Cecilia Pino, asistente a la actividad sostuvo que “los libros son un tesoro, sobre todo si están rescatando investigaciones y cultura oral que se va traspasando de generación a generación

Por otra parte, en una línea similar a las declaraciones de sus pares, la encargada de la Biblioteca Pública de Puerto Aysén, Yasna Jara, puso énfasis en los aprendizajes que deja la puesta en valor de la memoria. “No debemos olvidar nuestro pasado para en base a eso no volver a repetir los mismos errores. Nuestra sociedad debe seguir adelante, pero sin olvidar lo que ocurrió”, cerró.